¿CÓMO APLICAMOS EL MÉTODO ETNOGRÁFICO?

En el texto[1] del Antropólogo y profesor Roberto Pineda Camacho,  encontramos fundamentos esenciales del método Etnográfico que marcan de forma comprensible los derroteros a seguir por quien desee emprender desde cualquier área, académica de preferencia, procesos investigativos. Dicho proceso de investigación comprende el enfoque cualitativo de la investigación social.

El método Etnográfico compone

EL ENFOQUE CUALITATIVO

Dentro de los análisis que competen a la antropología encontramos tres órdenes; El primero estudia las prácticas de los grupos humanos y la diferencia entre lo que hace y lo que dice[2], comporta un grupo social específico: barrio, ciudad, subcultura, tribu, etc. y está encaminado a interpretar las acciones del grupo a estudiar; Es específico en tanto es método y a pesar de su carácter cualitativo, se vale de las cifras para generar análisis y reflexiones, aunque sus resultados finales implican análisis particulares de cada investigador (prejuicios, ideología) que puedan hacerlos un tanto subjetivos. El trabajo de campo implica un investigador que debe desplazarse al sitio de estudio[3] (“jamás la memoria de un evento puede sustituir la observación del investigador”)[4], que debe fundirse, compenetrarse con la comunidad objeto de estudio a fin de que

sus observaciones se produzcan dentro del marco natural en que se debe constituir su grupo objeto y asi poder registrar ordenadamente lo que ve y lo que oye y le permitan comprender el contexto social de su grupo de observación. Fundirse, compenetrarse le ayudará a destacar aspectos que pueden escapar a una entrevista o encuesta; Aunque el objetivo latente sea la captura de datos, involucrarse será necesario si desea abarcar el “universo”, la esencia.

El segundo órden compara los pueblos y culturas antíguas con las actuales[5]; El tercero estudia las características del comportamiento aprendido en las sociedades humanas: es la ciencia de la cultura humana apoyada en la etnografía, la arqueología, la lingüística y la antropología física[6].

 

PREPARACIÓN PARA EL TERRENO

En ésta etapa, el autor del texto  no solamente se refiere  a prepararse en tanto a los antecedentes (documentos, bibliografías, mapas, etc.). Importante: ántes que nada debe percatarse e informarse sobre la situación de órden público que viva la región a la cual desea llegar; contemplado éste factor debe proceder conforme a los siguientes aspectos: La preparación incluye armar la logística que supone el desplazamiento del investigador hasta su grupo objeto; Una investigación urbana no precisa de tantos elementos a considerar; Por el contrario, si el desplazamiento se hace a regiones apartadas, se debe recoger información de centros de salud (vacunas necesarias) o tener una preparación mínima en primeros auxilios, no solamente para ayudarse a sí mismo, sinó para colaborar en la comunidad de estudio si una situación fortuita llegare a presentarse: este tipo de acciones seguramente redundarán en beneficio su investigación porque le ayudará a compenetrarse con ella, acercarse; Tanto mejor, si la logística incluye un pequeño botiquín; La información de las vías de comunicación y el clima le ayudarán con su programación de gastos (alojamiento, transporte, atención al informante, llamadas telefónicas, etc.) así como de la ropa apropiada para su “expedición”. Desde luego el investigador debe proveerse de las herramientas primordiales: grabadora, cuaderno de notas personales y/o del trabajo de campo así como de los elementos necesarios para su protección y conservación (bolsas plásticas, etc.). Igualmente importante será establecer formas de pago a los informantes y a la comunidad que decida acogerle.

 

LA ESTRATEGIA DE ACCESO

Este aspecto es de vital importancia para el primer acercamiento al grupo objeto de estudio; Lograr la aceptación del grupo-estudio no siempre es fácil; Cualquier grupo o cultura tiene sus propias reglas, jerarquías, etiquetas, códigos y lenguajes; De ahí que sea tan importante que el investigador se documente ántes de intentar aproximaciones; Debe tener claro quienes son los líderes y encontrar la forma correcta de abordarlos y así obtener su consentimiento para entrar a la comunidad; Debe saber llegarle y ser claro en los acercamientos preliminares aunque en ocasiones no pueda revelar completamente el objetivo de la investigación, pues éste factor podría prestarse a confusiones e impedir su realización.

La atención al informante de la que hablamos ántes debe también proyectarse a la comunidad entera si es posible en el sentido de dar una contraprestación a la colaboración que encuentre en ella; Aunque encuentre limitaciones marcadas por el mismo tipo de grupo-objeto, llámese clandestinidad, ritos, religión o cualquiera que se le parezca siempre puede haber algún tipo de aporte que se pueda generar desde el investigador; Los poseedores de la información (personas que pueden limitar el acceso, facilitarlo,  obstruirlo o impedirlo) no siempre están representados en líderes o jefes y son los que finalmente llevan al investigador a la fuente de información; Por ello es importante establecer con ellos canales adecuados que la faciliten.

LA OBSERVACIÓN

La investigación etnográfica tiene su más fuerte raíz en la exactitud de la observación y la descripción; La tecnología de hoy es altamente avanzada (fotografía, video, grabadora) y lástima, se requiere menos de los excelentes observadores e investigadores del pasado (dibujantes), pero no por ello debemos dejar de lado  el “adiestrar” y desarrollar nuevas destrezas.

La observación se acompaña, en la investigación cualitativa, de la pregunta-observación (Murdock, Mauss) para cierto tipo de actividades del grupo-objeto que pueden facilitar la construcción detallada de guías de observación; En este tipo de análisis se va de lo general a lo particular.

El trabajo de campo refiere entonces a los lugares, las personas sus actividades, artefactos, sentimientos, sueños, etc. dentro de un contexto físico y cultural, que el investigador debe describir procurando evitar expresiones o palabras que puedan dar una idea sesgada de los eventos (adjetivos calificativos), a menos que los vocablos que registre hagan parte del colectivo lingüístico de su grupo-objeto de estudio, los cuales debe anotar tal cual, ya que pertenecen a los lenguajes locales, le proporcionarán valiosa información sobre el collage social de su colectivo y son fundamentales a la hora de una buena descripción.

LA SELECCIÓN DE LOS INFORMANTES

Como lo dijimos ántes, los informantes son las personas (a veces una sola) que son definitivos a la hora de capturar la información. El investigador debe “entrenarlos” camino a la recolección de datos; Debe establecer una estrecha  y excelente relación (maestro-discípulo) a fin de obtenerlos; Se dice que los informantes más efectivos son –para efectos del estudio-, aquellos que no manifiestan intereses personales que puedan desinformar o tergiversar los datos; Esta particularidad no debe confundirse con el hecho de que al investigador no le debe importar si los datos que registra son ciertos o falsos, sinó la interpretación que de ellos haga; De ésta distinción entre informantes sensibles, resentidos, ingenuos o chismosos se puede llegar a la comprensión de causas de un fenómeno.

El reconocimiento a los “servicios” del informante (dedicación, saber, voluntad) se establece a lo largo del proceso de investigación; Suele hacerse en dinero (aunque algunos antropólogos lo vean como “compra de cultura”) pero existen diversas fórmulas que incluyen capacidades y posibilidades del investigador (presupuesto-gastos); Sin embargo el mejor pago al informante y a la comunidad será interpretar la información de forma objetiva, adecuada, que no la perjudique, que refleje su verdadero sentir, que no ponga en peligro su identidad, intimidad o seguridad y que por el contrario la preserve; una comunidad verdaderamente estimulada puede ampliar el horizonte investigativo.

LA ENTREVISTA ETNOGRÁFICA

El propósito central de la entrevista es el de registrar la manera como el entrevistado expone su realidad y experiencia; El grupo-objeto generalmente contiene un espacio donde se puede dar ésta interacción con los datos; El investigador debe tener claro cuáles son los protocolos que rigen en ellos, a fin de hacer una buena recolección de datos; En algunas comunidades indígenas por ejemplo, las conversaciones se hacen en espacios ceremoniales; En las empresas, oficinas de políticos o espacios de personas de con jerarquía se necesita de cierto lobby para llegar a la fuente; La conversación debe despertar interés en el “invitado” para que la captura de información sea eficaz, independiente de los sentimientos que las preguntas despierten en él: hostilidad, empatía; El uso de medios tecnológicos (grabadora) puede generarle cierta prevención (miedo a equivocarse, quedar en evidencia) que haga perder el norte de la entrevista. Es importante citar que el final de la entrevista supone el relajamiento del entrevistado; Aquí suele hacer comentarios (al margen) que pueden ser de gran ayuda para el investigador.

EL REGISTRO DE LA INFORMACIÓN

Como forma de individualizar los datos del trabajo de campo se sugiere que el investigador tenga dos tipos de diario: Uno personal en el que guarda sus experiencias, apreciaciones propias, sentimientos y reacciones; El otro comprende control y evolución del trabajo mismo; Dijéramos, el esqueleto del trabajo investigativo, etapas, seguimiento, etc. Las notas condensadas compilan información que puede ser ampliada posteriormente.

CONCLUSIÓN

El método etnográfico comprende el estudio, análisis e interpretación de grupos específicos humanos. Este método se vale de la recolección de datos a manos de un investigador que debe desplazarse al grupo-objeto de estudio, a fin de “recolectar” los fenómenos sociales; Estos, procesados junto a información cuantitativa representan enfoques de gran ayuda a la Antropología en aras de explicar el comportamiento de las sociedades.

La interpretación reviste un carácter reflexivo, dado que los resultados del estudio etnográfico se desprenden de la interacción-participación entre un investigador y los sujetos de su grupo-objeto.

De la capacidad del investigador para mimetizarse dentro de su grupo-objeto, de percibirlo, de asimilarlo, aprehenderlo; De su capacidad para comunicarse pero sobre todo de entender su contexto e interpretar la relación entre lo que la comunidad dice y lo que hace, depende en buena medida sus resultados.


[1] Profesor del departamento de Antropología de la Universidad de los Andes y de Universidad Nacional.

[3] Bronislaw Malinowski. Los argonautas del Pacífico Occidental.1922.

[4] Bronislaw Malinowski.

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